Unas obras de la nueva térmica ensucian la playa de Sant Adrià
Un barco que instala una tubería sumergida levanta las quejas de los bañistas.
La presencia de un barco que draga en la playa de Sant Adrià, al lado de la desembocadura del río Besòs, para instalar una tubería submarina de la nueva central térmica, ha despertado las quejas de bañistas y pescadores, que culpan a la embarcación de sacar a flote todos los desperdicios arrastrados por el río y que reposan en el fondo marino.
Los bañistas se quejan de que el agua ha estado de color marrón los últimos días, algo inusual en el litoral de la ciudad, y ven una relación directa entre el aumento de sólidos flotantes y los trabajos de dragado del barco. El Ayuntamiento de Sant Adrià explicó que las obras las lleva a cabo Fecsa-Endesa y que la empresa se había comprometido a retirar la embarcación antes del verano para no causar molestias a los bañistas.
El concejal de Medio Ambiente de esta localidad, Gregorio Camacho (IC-V), aseguró que esta semana tiene prevista una reunión con los responsables de la eléctrica para conocer las razones por las cuales la embarcación está trabajando durante la temporada de baños. «Si descubrimos que la actividad causa algún perjuicio al medio marino, exigiremos a la compañía que detenga las obras hasta después del verano», explicó el concejal.
DENUNCIAS / Los trabajos han sido denunciados por la cofradía de pescadores de Badalona y por algunos usuarios de la playa. «Hay mucha suciedad y basura. No es posible bañarse ahí. Lo peor es que lo hacen en julio y saben que esta playa es mayormente utilizada por personas sin recursos que no pueden veranear en otro lugar», explicó Núria, una vecina de Sant Adrià que ha denunciado al barco ante el ayuntamiento.
El gobierno local asegura que, pese al aspecto marrón que presenta los últimos días, los análisis realizados por la Agència Catalana de l’Aigua concluyeron que su calidad es buena. No obstante, antes de estos trabajos, había sido excelente.
La construcción de la tubería de 300 metros (que expulsará el agua procesada en la central) estaba prevista con una pequeña tuneladora para evitar daños ambientales. Pero unos problemas de ajuste de la maquinaria hicieron que los responsables ordenaran proseguir los trabajos con la técnica del dragado.
La nueva central sustituirá a la térmica de las tres chimeneas, que dejará de funcionar en el 2010.
Fuente/elperiodico.com