Las playas de BCN estiran una hora el horario de los chiringuitos
• La temporada alta se abre con llenazo de bañistas e invasión de lateros en todo el litoral
El sol lleva ya varias semanas tostando a los barceloneses y turistas que sucumben a los 4,5 kilómetros de playas de Barcelona, pero la temporada alta no se inauguró oficialmente hasta ayer, y con ella se ampliaron todos los servicios, que funcionarán diariamente a pleno horario. Ello incluye una de las principales novedades del verano: la ampliación de horarios en la docena de chiringuitos playeros, que este año podrán estar abiertos hasta las dos de madrugada, para que los noctámbulos disfruten de una copa al borde del mar. La única excepción es en la Barceloneta, donde la proximidad de vecinos impone el toque de queda a medianoche.
El ayuntamiento ha previsto un dispositivo de limpieza y organización del litoral similar al del último año, que funcionó bastante bien, a excepción de las muestras de incivismo de los que siguen sembrando de restos la arena y haciendo caso omiso de los consejos de recogida selectiva. Los detalles se presentarán esta semana, en un acto con el alcalde.
La principal novedad, no obstante, según fuentes de los chiringuitos, es el nuevo horario de estos locales, que el año pasado solo pudieron abrir hasta la una de la madrugada, lo que causó muchas quejas tanto entre los empresarios –que pagan altos precios por las concesiones– como entre la clientela. Este año abrirán hasta las dos en todas las playas excepto en la Barceloneta. La asociación de chiringuitos, sin embargo, tratará de reivindicar una pequeña prorroga también en el tramo del barrio marinero.
QUEJAS DE LOS EMPRESARIOS
Los números del 2008 fueron malos para los chiringuitos a causa de la presencia de lateros y del mal tiempo. En esta ocasión, explica Eduardo Martínez, presidente del colectivo, la temporada alta (que dura hasta el 27 de septiembre, más el fin de semana siguiente), ha arrancado bien gracias al sol que luce desde hace días. Pero resta por solucionar el otro problema: “No es normal que tan solo en una parte de la Nova Icària haya contado ya unos 50 lateros”, lamentó ayer por la tarde.
Con un litoral abarrotado de bañistas, los vendedores ambulantes de refrescos hacían ayer el agosto. La presencia de la Guardia Urbana, que trató de disuadirlos, no fue suficiente ante el despliegue de lateros organizados. Los empresarios de la zona se quejan de competencia desleal.
Defienden que sus precios, pese a ser más altos que en otras zonas, se mantienen sin incrementos desde hace cuatro veranos, pero la lucha con la venta ambulante es muy desigual. El sector repite este año el sistema de limitación de música (casi siempre estilo chill out) que frena excesos de decibelios. De nuevo, la Barceloneta también tiene más restringida la banda sonora.
Fuente: elperiodico.com